Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente, 
que la reseca muerte no me encuentre
vacío y solo sin haber hecho lo suficiente. 

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente, 
que no me abofeteen la otra mejilla
después que una garra me arañó esta suerte. 


 

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente, 
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente. 

Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos cuantos, 
que esos cuantos no lo olviden fácilmente. 

Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente, 
desahuciado está el que tiene que marchar
a vivir una cultura diferente.

 



 


 

"Sólo le pido a Dios"

León Gieco